Asociación de Memoria Histórica de la Provincia de Huelva

Concordia. ¿Igual a equidistancia?

Creo que desde el movimiento memorialista andaluz tenemos ahora, más que nunca, que hacer pedagogía. Tenemos que explicarnos para que el discurso de VOX y, no olvidemos, del PP y Ciudadanos, no penetre en el corazón ni la cabeza de los ciudadanos que tienen la suerte de no haber vivido directamente la represión en su familia. O que el silencio y el olvido forzoso de tantos años han anidado en su consciencia.

Y repetir el ABC de la Memoria Histórica, de los hechos constatados respecto al golpe o levantamiento militar, perpetrado el 18 de julio de 1936, contra un gobierno legítimo y legal como era el de la II República Española, así como de sus terribles consecuencias.

En Andalucía occidental no hubo guerra civil. El golpe franquista triunfó en Cádiz (el 19 de julio estaba tomada la capital); en Sevilla (tomada el 23 de julio); en Huelva (tomada el 29 de julio). Las matanzas, los asesinatos, la represión más cruel comienzan por parte de los sublevados el primer día y se mantienen durante todo el periodo denominado guerra civil, continuando ejecuciones sumarias durante toda la dictadura franquista.

El frente oriental de Andalucía, desde Málaga, resistió hasta febrero de 1937, sin que los golpistas consiguieran hasta esa fecha romper el cerco a la ciudad. La huida en ese momento de miles de malagueños hacía Almería da como resultado los bombardeos sobre la carretera de aviones que los nazis ponen al servicio de los criminales franquistas. Y la gran matanza que ocasiona.

En abril de 1940 el franquismo inicia la Causa General contra las víctimas del «terror rojo», que habían muerto, según ellos, por Dios y por la patria (como siempre, la derecha patrimonializa a Dios y a la patria). Pero, ¿dónde está el terror rojo en Andalucía, por ejemplo? Hay cifras contradictorias, expedientes repetidos, discrepancias. El Archivo Histórico Nacional contabiliza 38.563 víctimas en toda España. Durante toda la dictadura, exhuma a esas víctimas, repara con indemnizaciones a los familiares, exhibe homenajes y monumentos con la cruz de los caídos por las plazas de los pueblos, etc.

La Junta de Andalucía contabiliza en su página web 708 fosas y 45.566 víctimas, de las cuales se han exhumado 186 fosas. Todas esas miles de víctimas tienen muchos hijos vivos todavía, nietos, sobrinos, biznietos,… Y, al menos, tienen el derecho a oir la verdad (¿a cuántos de nosotros nos han contestado «algo habrían hecho» al referirse a nuestro familiar desaparecido?) A reparar su memoria dándole un entierro digno y a percibir un mínimo de justicia.

¿Qué es por tanto la concordia a la que aluden las derechas andaluzas? El discurso de la equidistancia? ¿En ambos lados se hizo lo mismo? ¿Lo mejor es olvidar? No hubo dos bandos. Sólo un bando de asesinos golpistas que acabaron con el gobierno legítimo de la II República. Al otro lado estaban los defensores de la legalidad y la libertad pero en Andalucía ni siquiera pudieron resistir más que pocos días o unos meses en Málaga.

Hasta puedo entender que en Madrid o Barcelona, por ejemplo, donde el gobierno republicano consiguió repeler el golpe y resistir los tres años de guerra, haya familias represaliadas a las que el movimiento memorialista no niega sus derechos. Pero, ¿en Andalucía?

Derogar la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía, seguir en el olvido, el silencio, la falta de reconocimiento de unos hechos que tiñeron de sangre nuestro país bajo el sable de militares golpistas, abandonar las exhumaciones, no contribuirá a ninguna concordia, sólo perpetuará la injusticia y el dolor causado.

¿Qué será de las fosas cuya exhumación está ya aprobada?

Según consta en el informe de seguimiento publicado por la Junta de Andalucía recientemente, en la provincia de Huelva, por ejemplo, la exhumación de la fosa de Cala se encuentra en curso, las de Berrocal, Cortegana e Higuera de la Sierra, aprobadas en el Comité Técnico de Coordinación de Exhumaciones en julio de 2017, (salvo Higuera de la Sierra que se aprobó en enero de 2018) estaban el 27 de diciembre bajo un procedimiento abierto simplificado de contratación de los técnicos (arqueólogos y antropólogos) que deberán realizar los trabajos y pendiente de adjudicación ¿se habrá reunido ya la mesa de contratación? Estamos hablando de procedimiento administrativo, no de política.

Y las familias de las 221 personas localizadas en la fosa de Nerva, cuya licitación para abordar las tareas de exhumación quedó desierta (no se pudo adjudicar la contratación, por tanto), ¿enterrarán dignamente a sus familiares?

Peor suerte correrán las fosas cuya exhumación está aprobada pero no se ha llegado al procedimiento de contratación de los técnicos, como Bonares, Calañas, El Perrunal, Hinojos, Minas de Riotinto, San Juan del Puerto, Trigueros, El Campillo, Galaroza, Santa Olalla del Cala o Valverde del Camino. ¿Concordia?

Barcelona, 25 de febrero de 2019.

Concha Morón Hernández
Vocal del Comité Técnico de Coordinación de Exhumaciones de la Junta de Andalucía y
miembro de la AMHPH

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